Escudo de la República de Colombia

Debate sobre la Reserva Thomas Van der Hammen se distancia del modelo de crecimiento de Bogotá

Publicado el Lunes, 09 Abril 2018

Las dificultades del debate sobre la Reserva Forestal Productora Thomas Van Der Hammen en Bogotá se relacionan con la definición de la misma, sobre su delimitación técnica y sobre el rol que ella puede cumplir en el modelo de ocupación urbana.

Reserva Thomas Van der Hammen - Facebook

 

Por: Fernando Montenegro*

En efecto, el tema surge en forma relativamente reciente, en la intención del Plan de Ordenamiento Territorial del año 2000 de definir el crecimiento de la ciudad y garantizar los suelos urbanizables al interior del Distrito Capital y proteger con ello la suburbanización y la urbanización de la Sabana de Bogotá. En ese momento y concientes del hecho, el doctor Van Der Hammen llama la atención sobre el impacto que el crecimiento de Bogotá genera en las relaciones ambientales entre el Río y los Cerros Orientales. La dirección de la CAR secunda la prevención, obligando al Ministerio del Ambiente a definir la discusión planteada en el ordenamiento de la ciudad y una vez negada la expansión, a determinar las condiciones de ocupación del norte de la ciudad.

En primera instancia, es una discusión sobre el modelo de ocupación, en donde se plantea una relación ambiental entre dos ambientes naturales. Ello conduce a la delimitación de una condición que deberá ser recuperada después de varios siglos de actividad agropecuaria y de intensas transformaciones suburbanas, propias del entorno de una gran ciudad y posteriormente a la protección de la relación ambiental que la origina. Hoy en día no se tiene lo uno ni lo otro. No hay un proceso de recuperación del suelo y la delimitación acordada no cumple con la relación ambiental esperada.

Frente a ello, surgen otras intenciones ambientales paralelas:

La protección del acuífero natural de la Sabana oriental, el cual, por su profundidad y condición geológica, resulta ajeno al problema de la urbanización.

La conexión entre varias zonas naturales de interés ambiental, el cerro y el humedal de La Conejera, el Bosque de las Mercedes y el Humedal de Torca Guaymaral. Hechos que son posibles mediante un adecuado diseño urbanístico que garantice su permanencia, su financiación y su relación espacial con el conjunto de la ciudad.

El freno al proceso de expansión de la ciudad y en forma consecuente, a la limitación de la conurbación entre las ocupaciones urbanas del norte de la ciudad. Tal situación no se produce y, por el contrario, la ciudad en un típico salto de desarrollo, genera ocupaciones suburbanas que afectan notoriamente la condición ambiental de la Sabana. Para citar un ejemplo, la mancha suburbana de Cota-Chía-Cajicá se desarrolla en la vigencia del POT, ocupando un área cinco veces más extensa que la misma Reserva y es un solo caso. Es decir, el efecto buscado de protección impulsa los impactos ambientales de ocupación menos deseados.

La discusión se distancia del objetivo inicial de debatir un modelo de crecimiento acorde con las condiciones naturales. No soluciona lo uno ni lo otro y, por el contrario, crea nuevos problemas, de conectividad y de movilidad, de cubrimiento de los servicios públicos o de ocupación urbana de suelos de valor agrológico, entre otros.

Frente a ello, la actual administración distrital propone un modelo general de ocupación del norte que apunta a la intención inicial del debate, pero, erróneamente, justificado en los problemas que surgen de la delimitación de la Reserva, conduciendo a una discusión política y nada técnica, en donde el acuerdo y el consenso social es lo de menos.

  • *Profesor del IEU. Arquitecto de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá.

    *035

    • Etiquetas: AGU, Bogotá, medio ambiente, Reserva, urbanismo, Van der Hammen
    • Visitas: 706
    • Calificar:
      0.0/5 Rating (0 votos)