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¿Tiene nuestro modelo de salud pública capacidad para enfrentar una pandemia como el coronavirus?

Texto, Publicado el Sábado, 14 Marzo 2020, en Destacados, Noticias

Según el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins (Ver mapa en tiempo real), más de 4 mil personas han muerto por coronavirus en el mundo y se registran más de 121 mil casos confirmados en 116 países. 

Secretaría de Salud de Bogotá

A nivel nacional, el gobierno declaró emergencia sanitaria con medidas como la suspensión de eventos que concentren más de 500 personas y la suspensión del tránsito de cruceros. Esto se suma al aislamiento preventivo durante 14 días para todas las personas que lleguen a Colombia provenientes de China, Italia, España y Francia, entre otras. 

A nivel local, las alcaldías han tomado distintas decisiones de acuerdo al contexto de sus territorios. En el caso de Bogotá, se declaró alerta amarilla con una serie de medidas de prevención, autoprotección y cuidado colectivo frente al virus. “Estas medidas no son para evitar que haya contagio, sino para minimizar la velocidad a la que se va a propagar el virus; para ganar tiempo, para prepararnos y usar el equipo médico, y para que la comunidad científica gane tiempo”, dice un comunicado de la Alcaldía.

Según el médico Mario Hernández, Doctor en Historia y profesor del doctorado en Salud Pública de la Universidad Nacional de Colombia, la propagación del coronavirus Covid-19 en el país es un asunto de salud pública, no por la magnitud del evento, sino porque implica la afectación de muchas personas al mismo tiempo, lo cual genera necesidades de respuesta inmediata en materia de salud pública. 

“Hay problemas de salud pública mucho más importantes como la gripe estacional, que mata cada año a muchas más personas”, por lo tanto “el problema no es de magnitud sino de la severidad del contagio y la forma como se ha venido produciendo una contaminación de persona a persona”, explica el académico.

Retos y capacidades institucionales 

El profesor Hernández recalca la necesidad de tomar medidas para tratar de controlar las rutas de contaminación y proteger a la población más vulnerable; un proceso que recae principalmente en el sistema de salud colombiano. Este sistema está formado en Colombia por dos regímenes que coexisten: el contributivo (privado) y el subsidiado (público) y tiene repartidas las competencias a nivel gubernamental, a partir de la Ley 715 de 2001, entre la Nación y las entidades territoriales. En consecuencia, se trata de un sistema mixto y descentralizado.

Según esta ley, en el área de salud pública la gestión es función esencial del Estado y para tal fin la Nación y las entidades territoriales concurrirán en su ejecución; las segundas tienen a su cargo desarrollar las acciones en promoción y prevención dirigidas a la población de su jurisdicción. En consecuencia, la descentralización otorga al municipio autonomía en varios asuntos, en especial en el manejo de recursos.

No obstante, frente una contingencia como la que vive el país por la presencia del coronavirus y ante el inminente aumento en los casos de contagio, se esperaría un trabajo coordinado entre los distintos niveles de gobierno y entre los sectores público y privado que permita unificar las medidas de control y prevención y la implementación de las estrategias, planes y programas. 

Justamente, para el doctor Hernández, el principal desafío para controlar esta pandemia es la falta de gobernabilidad de los gobiernos nacional y locales sobre las Empresas Prestadoras de Salud, lo cual se ve reflejado en las medidas individuales y hasta contradictorias entre la Presidencia de la República y las alcaldías. 

“El sistema de salud colombiano no es un buen sistema para responder adecuadamente a una situación como esta”, advierte el profesor de la U.N. “Los hospitales son empresas que venden servicios; no hay contratos con las EPS que aseguren que van a prestar el servicio y el gobierno no tiene la estructura institucional para prestar la atención a quien debe”, agrega.

Por su parte, el médico Mauricio Ángel, candidato a doctor en Salud Pública, considera que situaciones como la llegada del coronavirus a Colombia generan presión sobre un sistema de salud con “bastantes debilidades en su forma de actuar”. Ante un escenario con mayor número de contagiados que requieran atención en cuidados intensivos, el sistema podría saturarse rápidamente, señala el experto..

Ángel considera que en las primeras etapas de contención que ha señalado la Organización Mundial de la Salud como guía de actuación (prevención, detección de casos y reducción del contagio), los gobiernos locales tienen toda la capacidad de reacción.Sin embargo, ante la propagación del virus y el contagio local la situación podría desbordarse. 

“Vamos a tener problemas en el número de camas en las unidades de cuidados intensivos, dado que la mayoría de las ciudades capitales están en deuda con el número de camas que se deberían tener disponibles respecto al número de población de las ciudades”, explica el médico.  

Para la atención de este virus, en el caso de Bogotá se cuenta con cerca de 40 instituciones, entre públicas y privadas, de alto nivel preparadas para atender los casos que requieran hospitalización y manejo especializado y en el Área Metropolitana del Valle de Aburrá hay 49 centros disponibles. Otras ciudades han declarado emergencia en sus redes hospitalarias. 

En Wuhan (China), ciudad de más de 11 millones de habitantes y epicentro del virus, se tomaron “medidas agresivas” para controlar el contagio del Covid 19, entre ellas la construcción de nuevas instalaciones para atender los casos: uno de los dos hospitales tenía 1.000 camas y más de 1.000 trabajadores para atender a igual número de pacientes; el otro centro médico de 6.100 metros cuadrados tenía disponibles 996 camas. En China se registraron más de 3 mil muertes y más de 80 contagiados, sin embargo, el país asiático empieza a retomar la tranquilidad dado que el número diario de nuevos casos se redujo a cinco la pasada semana.

Pandemias como el coronavirus constituyen una gran amenaza con posibilidades de desestabilizar toda la estructura social. Sin embargo, toda amenaza significa también la oportunidad de reflexionar, replantear y realizar cambios, en este caso, sobre nuestro sistema de salud y la capacidad de reacción ante situaciones eventualmente catastróficas.

 

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    Escrito por Paola Medellín