Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia

La visión centralista continental del gobierno nacional explica el fracaso y los desaciertos en la reconstrucción de San Andrés, Providencia y Santa Catalina

Texto, Publicado el Viernes, 18 Marzo 2022, en Divulgación académica, Destacados

En noviembre de 2020 el huracán Iota golpeó las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, dejando grandes pérdidas humanas y materiales. Año y medio después continúa el proceso de reconstrucción, razón por la cual el Instituto de Estudios Urbanos dialogó con profesores de la Universidad Nacional de Colombia, sede Caribe.

La visión centralista continental del gobierno nacional explica el fracaso y los desaciertos en la reconstrucción de San Andrés, Providencia y Santa Catalina

Las profesoras Ana Isabel Marquez, Carolina Velasquez y Clara Eugenia Sánchez, junto al docente Santiago Moreno, hablaron sobre las medidas tomadas, la participación de la UNAL, la comunidad y el modelo de reconstrucción implementado en el archipiélago.

El 17 de noviembre de 2020 el huracán Iota de categoría 5 golpeó las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, territorio insular colombiano, destruyendo el 98% de la infraestructura de la isla de Providencia y gran parte de San Andrés. El gobierno nacional anunció el Plan 100. ¿Cuáles fueron las deficiencias que se encontraron en la política adoptada por el gobierno?

Ana Isabel Marquez: Considero que la respuesta gubernamental fue improvisada y caótica. Si bien Colombia no tenía experiencia en un huracán categoría 5, sí poseía una gran experiencia en atención de desastres. Este desconocimiento se reflejó en las diferentes etapas e hizo que el proceso de reconstrucción estuviera lleno de irregularidades. 

Se puede decir que no se ha entregado ninguna obra completa. Actualmente hay personas que siguen viviendo en carpas, porque ni las casas que tocaba reconstruir ni las nuevas están listas. El hospital sigue funcionando a medias y en cuanto a los refugios no se sabe bien cuáles son, ni cómo están. Los colegios tienen unas estructuras provisionales, y otras obras como el aeropuerto, el muelle y algunas vías peatonales, han sido priorizadas pero tampoco están terminadas.

Lo más grave es que la voz de la comunidad no ha sido tenida en cuenta a pesar de que es la que conoce su territorio, sus formas de vida y la que afrontó el desastre.  Eso explica en parte los desaciertos del gobierno nacional, que ha sido el que ha estado al frente de todo, con una visión centralista que desconoce el territorio, la cultura local y eso tiene profundas consecuencias.

Esta isla, en este momento está sobrecargada y con su base ecológica afectada por el huracán. Infortunadamente, muchas cosas no se han tenido en cuenta o hasta ahora se están revisando, porque el gobierno se ha dado cuenta que no conoce las dinámicas locales.

La Universidad Nacional de Colombia, sede Caribe. ha participado en el proceso de reconstrucción ¿En qué consiste el trabajo que han realizado? 

Carolina Velasquez:  La Universidad Nacional de Colombia, Sede Caribe ha participado activamente en el proceso de reconstrucción de las islas de Providencia y Santa Catalina desde diversos ángulos; guiando su accionar con doble propósito: el de contribuir en la recuperación post desastre y generar conocimiento sobre la gestión de riesgos futuros.  Es por tal razón, que de manera mancomunada se ha trabajado con la Corporación Ambiental CORALINA, el Centro de Excelencia CEMarin y la Universidad Nacional - Sede Medellín en las siguientes acciones: 

Ciclo de foros 

Fueron espacios de divulgación, debate y memoria que incentivaron el intercambio y reflexión colectiva y comunitaria sobre la gestión de los riesgos en el Archipiélago, y que, a su vez, se convirtieron en espacios de sanación y aprendizaje para los participantes. Los foros abarcaron las siguientes temáticas: El fortalecimiento de la capacidad de recuperación post desastre de la Reserva de Biosfera Seaflower; la respuesta institucional y comunitaria ante el paso de huracanes en la Reserva de Biosfera Seaflower; la perspectiva ambiental post desastre: conocimiento, recuperación y restauración ecológica en Seaflower. 

En general, en los foros se buscó visibilizar y divulgar las narrativas de la comunidad de Providencia y Santa Catalina, aprender de experiencias en otras islas y países, escuchar a las instituciones locales sobre su respuesta al desastre y el proceso de recuperación, y promover y fortalecer el conocimiento de la gestión del riesgo de desastres integrada con el ambiente, los servicios ecosistémicos y la biodiversidad. Es decir, identificar lecciones aprendidas y hacer énfasis en lo que necesitamos cambiar y mejorar para ser más resilientes en medio de la crisis climática que estamos viviendo.

Laboratorio Maritorio: Tecnologías y Atención a Desastres (LabMaritorio) 

Junto con la Universidad Nacional Sede Bogotá, se construyó e implementó este Laboratorio, en el cual se realizó una propuesta de formación alrededor de la respuesta y la recuperación a desastres. A partir de sesiones de trabajo con estudiantes de la Sede Caribe y egresados, se generó un proceso de exploración y formulación de proyectos de investigación dirigidos a resolver problemáticas relacionadas con el manejo y atención al desastre.

Generación de conocimiento sobre el riesgo de las islas

Se realizó a través de la medición y la modelación de las amenazas por huracán -como los vientos, inundaciones urbanas y costeras, que en conjunto con el análisis de vulnerabilidad física y social permitieron encontrar que el Archipiélago está en un riesgo alto, influenciado principalmente por sus niveles de vulnerabilidad con una muy baja capacidad de preparación, respuesta y recuperación ante desastres. Los resultados mostraron las zonas con mayores o menores fragilidades sociales territoriales. Este estudio es un llamado a la acción para la preparación frente a ciclones tropicales en un contexto de recuperación post desastre.

Base de datos

Se construyó con los comunicados oficiales que se generaron antes, durante y después del desastre, en conjunto con un análisis crítico a la respuesta al mismo. Algunos resultados fueron: la necesidad latente en el cambio en la atención a las situaciones post desastre que aún sigue dominada por el enfoque emergencista y no preventivo. El proceso de reconstrucción es conceptualizado y guiado para volver a la “normalidad del antes” que conlleva al restablecimiento de las condiciones de riesgo que existían antes del desastre; el enfoque étnico y diferencial requiere ser incluido en el proceso de manejo y atención al desastre; y la necesidad de trabajar aún más en la gestión de la información y la comunicación del riesgo y el desastre.

Proyecto Fortalecimiento de la gestión del riesgo de desastres, fue formulado y aprobado el proyecto de investigación en Ciencia, Tecnología e Investigación denominado “Fortalecimiento de la gestión del riesgo de desastres, a partir de la generación de conocimiento e innovación social para incrementar la capacidad de respuesta comunitaria, natural y económica del departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina”. Fue propuesto junto con diez instituciones del orden nacional y departamental.

Fortalecimiento en el manejo y atención al desastre

Junto con la Corporación Ambiental CORALINA, la Universidad Nacional de Colombia Sede Caribe trabaja en el fortalecimiento en el manejo y atención al desastre bajo el enfoque de la reducción de riesgo de desastres basado en ecosistemas, el cual permite y promueve la articulación de la gestión del riesgo de desastres y la gestión ambiental y ecosistémica. Es así como, a través de la construcción de protocolos de respuesta y recuperación post huracán para los ecosistemas marino-costeros como los manglares, pastos marinos, y arrecifes coralinos, se brinda una guía y se propone un marco de actuación para la respuesta y recuperación de éstos ecosistemas compuesto por cuatro fases. 

La primera es la preparación para la respuesta y recuperación. La segunda es la ejecución de la respuesta. La tercera es la recuperación de los ecosistemas. Y la cuarta, la evaluación y ajuste del protocolo. Este es uno de los primeros trabajos adelantados en Colombia, con valiosos antecedentes internacionales, el cual surgió a partir del conocimiento de la comunidad. En el marco de este proyecto se realizó el Simposio internacional de Experiencias y recomendaciones para el fortalecimiento de protocolos para la restauración de ecosistemas marinos

La comunidad raizal es muy importante en el archipiélago, especialmente en Providencia  ¿Cómo ha sido su participación en este proceso?

Ana Isabel Marquez: En Providencia la población raizal es mayoritaria, pues corresponde al 90% y eso hace que las dinámicas en el territorio sean marcadas por sus formas propias . Pero en este proceso lo que se ha hecho es un show de la participación, porque se convocan reuniones pero al final de cuentas quienes toman las decisiones y la visión que ha imperado ha sido la centralista.

Además, se ha dado una prioridad extrema al tema de infraestructura  y se ha descuidado otras facetas de lo que significa la reconstrucción, la reactivación económica, la protección de la identidad cultural. Aunque algunos piensen que estas no son importantes son fundamentales porque son las que garantizan la supervivencia del pueblo raizal en su territorio y maritorio.

Varios líderes locales han planteado la necesidad de tener una reconstrucción integral, porque lo que tenemos es un caos de la reconstrucción centrada en la infraestructura, que también deja mucho que desear. Al mismo tiempo se han descuidado las otras facetas: sociales, culturales, ecológicas y que son muy importantes, porque la isla necesita de todas para seguir siendo lo que es. El tema ambiental es fundamental para las formas de vida de las personas, desde esa perspectiva el trabajo real del gobierno nacional ha sido muy precario.

¿Cómo se ha trabajado con la comunidad raizal y con el resto de la población? 

Clara Eugenia Sánchez: La importancia de la Comunidad Raizal, así como los componentes de su cultura no solamente son la memoria y la historia de esta Comunidad, sino también la riqueza y el orgullo de los colombianos. Iniciando el mes de diciembre de 2020, unos días después del impacto Iota en Providencia y Santa Catalina, el gobierno nacional, al tiempo que preparaba un balance de las afectaciones en las islas, instaló la Mesa técnica de vivienda, como parte del Programa de reconstrucción. 

La Autoridad Raizal, a través del secretario Walt Hayes, le solicitó a la Universidad Nacional, Sede Caribe, y en especial a mi el apoyo en las mesas de trabajo. Se participó en la mesa del 10 de diciembre y al finalizar esta reunión, el equipo UNAL  quedó con el compromiso de presentar una propuesta que respondiera al ambiente y cultura particular de Providencia y Santa Catalina. Hazel Robinson Abrahams y yo en 2021, publicamos una muestra de las casas de interés cultural de Providencia y Santa Catalina, donde por medio de las casas más representativas se resalta la importancia y valoración de esta arquitectura.

Dos componentes son fundamentales en la casa isleña: el sistema constructivo y el uso cultural. Esta vivienda ha utilizado para su construcción una tecnología adaptable, fácil de usar y disponible. Actualmente es el entramado liviano de madera (ballon frame/plattform), sistema que le ha permitido aprovechar las brisas y ventanas con batientes que al cerrarse la protege del huracán; y la cisterna que le permitió almacenar agua lluvia. En el entramado de madera, problemas como la deficiente conexión entre los elementos del sistema  o el inadecuado anclaje, ya han sido resueltos por el desarrollo de conectores estructurales, anclajes y sistemas de sujeción que hacen que las estructuras sean más seguras y resistentes.

La propuesta mencionada se concretó con las UMHAS, Unidades Mínimas Habitables Sostenibles, que permitieran además de contar con un espacio seguro, utilizar los recursos de energía y agua, servir de base para la reconstrucción de las viviendas de madera. Para el desarrollo del proyecto UMHAS, se contó con el diseñador industrial Omar Avril Howard de Providencia, el apoyo de la facultad de Ingeniería de la UN y el trabajo de Santiago Moreno y yo como arquitectos.

Había un debate sobre el tipo de reconstrucción que se debe hacer: con la visión continental o con la arquitectura de la isla ¿cómo va ese proceso y cuáles son sus resultados?

Santiago Moreno: La propuesta gubernamental inicial para la reconstrucción de las viviendas impactadas por el huracán Iota partió del desconocimiento tanto de las condiciones ambientales como culturales de las islas, localizadas a 700 kilómetros de Cartagena. El ofrecimiento de reconstruir las viviendas  de las islas en 100 días, se apoyó en ofrecer a la comunidad, casas prefabricadas de catálogos producidos en el continente. 

Por ello, la comunidad rechazó el ofrecimiento y se procedió a convocar mesas de concertación con la comunidad, constructores locales y funcionarios del Ministerio de Vivienda. En estas mesas, se acordó que la casa isleña debía tener como mínimo un espacio seguro y la conservación de la identidad cultural isleña, bajo sus usos y costumbres.

Findeter asumió el control del diseño y ejecución, contrató a Contexto Urbano, una firma de Diseño de Bogotá, para la elaboración de los planos técnicos y de detalle. Además seleccionó un consorcio con tres de las principales constructoras del país para la ejecución: Amarilo, Bolívar y Marval.

El resultado es un proyecto que depende de mano de obra especializada, con materiales de producción industrial con una alta huella de carbono, difícil de ampliar y modificar y que implicó la llegada a la isla de más de 1000 operarios especializados. No contempló la opción de construcciones en madera, sistema tradicional de construcción de las islas y que ha probado resistir a huracanes, como son el 98% de todas las viviendas que se construyen en Estados Unidos.

Adicionalmente, por las condiciones particulares de la concesión de energía eléctrica, se mantuvo la generación de energía a partir de diesel, desestimando la energía solar y el no aprovechamiento del agua lluvia, sistema tradicional de recolección de agua en cisternas.

Se perdió la oportunidad de reconstruir un territorio, potenciando tanto sus fortalezas culturales como las condiciones de ser una isla oceánica. En épocas de reducir el consumo de carbono, es importante mitigar el cambio climático con materiales que dejen una huella baja en carbono. Se debió potenciar la mano de obra local, para lograr un desarrollo urbano sostenible, dinamizando la economía local.

  • *052

    Entrevista Realizada por: Claudia Sánchez y Milton Medina 

    Las opiniones contenidas en este artículo no expresan la posición institucional del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia.