Desde finales del XX surgió la tesis de la gobernanza como un marco de análisis desde el cual se reconfigura la forma de concebir el direccionamiento de colectivo de la sociedad. En ese nuevo marco se entiende que los tradicionales gobiernos han perdido la capacidad de direccionamiento de la sociedad y que, en consecuencia, se hace necesario incorporar nuevos actores en la orientación económica, social y política de los países y las ciudades. El agente privado y la lógica del mercado toman aquí un papel esencial en la medida en que se les considera copartícipes necesarios para el logro de objetivos colectivos. Esta orientación no significa la desaparición del gobierno y del sector público como elementos fundamentales dentro del mismo proceso, pero sí su reconfiguración en la medida en que se les considera componentes necesarios más no suficientes en la tarea de alcanzar metas colectivas.
Esa condición ha conducido a un cambio en la forma de concebir las estructuras político administrativas de los Estados y dentro de ellos de las ciudades. Los procesos de descentralización son uno de los efectos de esta reconceptualización, aspecto que tiene profundas implicaciones para los gobiernos de la ciudad. El incremento mencionado de la participación de entes públicos en el direccionamiento de la sociedad, así como la toma de importancia de los gobiernos locales y municipales plantean retos fundamentales en torno a la comprensión de los rumbos que se vienen tomando en materia de regulación y estructuración del poder público. De allí la importancia de realizar una aproximación a las diferentes formas como grandes aglomeraciones urbanas iberoamericanas vienen enfrentando dichas transformaciones.
Adicionalmente, es importante señalar que estos cambios en la estructura de gobierno a nivel local y urbano no resultan uniformes no solo desde el punto de vista geográfico sino también sectorial. Los procesos de descentralización, por ejemplo, no han sido desarrollados de la misma forma en el sector de seguridad frente al del ordenamiento territorial o el de la movilidad. Hacer planteamientos generales y homogeneizantes en la materia, por tanto, resulta inapropiado y abre la ventana para indagar qué diferencias sectoriales podemos identificar en la materia.
Instituto de Estudios Urbanos - IEU