Escudo de la República de Colombia

No hay rival para Char en Barranquilla

Publicado el Viernes, 23 Octubre 2015, en Noticias

Barranquilla tiene prácticamente decidido quién será su mandatario para los próximos 4 años, a diferencia de ciudades como Cali, Bogotá y Medellín, donde las elecciones están muy competidas. Desde el principio de las campañas, Alejandro Char se ha mantenido a la cabeza, con altísimos porcentajes, frente a su competidor Rafael Sánchez, quien a duras penas ha podido llegar al 14 por ciento de intención de voto. El candidato Char inició con 79.6 por ciento en mayo, subió a 80.1 por ciento en agosto y cierra en esta medición con 78.6 por ciento.

Fabio Zambrano, profesor Titular del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia, describió lo que está sucediendo en la capital del Atlántico: “Barranquilla es una ciudad supremamente exitosa, una ciudad que está en un proceso de renovación del puerto y su economía está cambiando sustancialmente. Hay un proceso de expansión urbana y constructivo gigantesco y esto se refleja en los indicadores que muestran como la ciudad se ve a sí misma, lo que es a todas luces muy positivo. Ve a sus gobernantes muy positivos, y ve a un candidato de una manera excepcional. Las dos terceras partes, un poco más de los encuestados, ve a Alex Char como el hombre que va a continuar este éxito de ciudad”.

Sin embargo, y a pesar de las cifras que muestran que la percepción de los ciudadanos es altamente positiva para la ciudad, pues un 63.8 por ciento dice que las cosas han mejorado, frente a un 22.3 por ciento que asegura lo contrario, y que la alcaldesa Elsa Noguera es aprobada en su gestión por el 58 por ciento, mientras que el 35 por ciento la desaprueba, los problemas como la inseguridad y la movilidad tienen un alto grado de importancia entre los votantes, como los principales retos para la nueva administración.

En ese sentido, la inseguridad se percibe como un asunto que empeora, por parte del 70.9 por ciento de los encuestados, lo que supone todo un desafío para el nuevo alcalde que debe complementar esa alta percepción de ciudad que se registra entre los habitantes, con una alta dosis de seguridad, de manera que el balance positivo sea completo.

El tema de los arroyos, que en un momento de la justa electoral ocupó un lugar prepondérate entre los posibles votantes como una prioridad, hoy está relegado a un cuarto lugar, por debajo de la inseguridad, la movilidad, y el desempleo.

Aún con estos problemas, que son comunes a nuestras capitales con excepción de los arroyos, el positivismo que se respira es de tal magnitud, que el voto en blanco en este caso, diferente a las demás ciudades analizadas, no bajó ni subió, se ha mantenido en un 7.3 por ciento mientras que los indecisos bajaron de 6 por ciento a 2.7, lo que da cuenta de la claridad para votar que hay entre los electores de la ciudad y que la encuesta deja ver con enorme precisión.

Ver ficha técnica de la encuesta.