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Más que refrendarlo, el desafío es implementar el nuevo acuerdo

Publicado el Lunes, 21 Noviembre 2016, en Noticias

Los invitados al debate "La agenda del país más allá del acuerdo de La Habana" coincidieron en que el reto con el nuevo acuerdo de paz es superar obstáculos jurídicos y evitar que se vuelva tema de campaña en elecciones del 2018.

Más que refrendarlo, el desafío es implementar el nuevo acuerdo

El nuevo acuerdo entre el Gobierno nacional y las Farc, con la inclusión de los aportes de los líderes del ‘NO’, es observado por los expertos con un optimismo moderado; algunos ven el panorama algo gris, debido a las dudas que genera la implementación de lo acordado; otros, un poco más claro, porque es lo mejor que se pudo lograr y es el comienzo para la reconstrucción nacional.

En esas posturas se mueven el politólogo Eduardo Pizarro Leongómez, la senadora y exministra Cecilia López Montaño, el analista y promotor del ‘NO’ Pedro Medellín, el historiador de la UN Ricardo Peñaranda y el profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) Juan Gabriel Gómez, quienes participaron en el panel-debate ‘La agenda del país más allá del acuerdo de La Habana’, que se realizó este miércoles 16 de noviembre bajo la organización de Facultad de Ciencias Económicas y el Instituto de Estudios Urbanos (IEU) de la Universidad Nacional de Colombia.

La pregunta central del debate la introdujo el profesor Carlos Alberto Patiño, Director del IEU y moderador del encuentro: ¿Qué significa este nuevo acuerdo de paz para el país? Pizarro contestó que representa una oportunidad perdida para construir un verdadero acuerdo nacional alrededor de la paz, porque no se logró llegar a consensos definitivos con algunos sectores del ‘NO’, que en un futuro cercano aprovecharán su inconformismo para sus lemas de campaña en las elecciones presidenciales del 2018.

“El país seguirá fracturado porque los partidarios del ‘NO’ sienten que no fueron convocados después de la nueva firma del acuerdo; por eso, es muy probable que sostengan que los cambios fueros cosméticos y no sustanciales, lo cual me parece que no se corresponde a la realidad porque las modificaciones fueron enormemente significativas e importantes. Considero que hay dos riesgos grandes para la refrendación: primero, el próximo año la gestión parlamentaria estará frenada por la reforma tributaria y por ser año electoral; por ende, el desarrollo legal de la implementación será complejo. Segundo, es que si el Centro Democrático llega a ganar los próximos comicios presidenciales, se generará mucha incertidumbre jurídica en las Farc y bastante incertidumbre en el proceso de paz con el ELN”, señaló el analista político y exembajador.

Por su parte, la exsenadora Cecilia López Montaño indicó que los mecanismos de refrendación están asegurados, pero le preocupa que el Centro Democrático siga creando agentes distractores para volver a discusiones que habían quedado superadas. Sobre la implementación del acuerdo, López considera que deben plantearse muchas reformas en el funcionamiento del Estado para que se produzcan los cambios esperados.

“Hay un asunto clave que se debe discutir: la relación entre informalidad, políticas sociales y democracia. La política social de los últimos 20 años, basada en los subsidios, generó un tipo de comportamiento utilizado muy hábilmente por la política tradicional, y es que la gente pierda la capacidad de decidir autónomamente por quién votar en sectores amplios de la población. Esto acabó con valores como la solidaridad y promovió la informalidad económica, algo contradictorio en un país que creció bastante en los últimos años”, aseguró la exministra.

En opinión del profesor del IEPRI Juan Gabriel Gómez, los acuerdos de La Habana también enfrentan el desafío de la incredulidad de la población. “La democracia, tal como la conocemos, está agotada, la gente no cree en los políticos, en el Congreso, ni en las instituciones. Esto se debe al autoritarismo que ha tenido la política en el país y a la captura del Estado por los grandes grupos económicos”.

Entre tanto, el analista político Pedro Medellín considera que aunque el acuerdo aún tiene fallas – como el tema de la responsabilidad penal de los guerrilleros– hay que respaldarlo, debido a que se hizo un esfuerzo ingente para incluir varias de las propuestas de los del ‘NO’. Sin embargo, precisó que la real amenaza es la falta de garantías para la implementación, por la falta de recursos económicos y la débil institucionalidad que hay en las regiones del país. “Hay muchas debilidades técnicas para cumplir con lo acordado, por tanto uno se pregunta ¿qué tan preparados están los departamentos y los municipios?, ¿con qué herramientas cuentan?, ¿qué tanto se les ha tenido en cuenta en este proceso?”.

Para el historiador Ricardo Peñaranda el desafío de la puesta en marcha de los acuerdos de La Habana también pasa por el conocimiento profundo que exista del país. “En el pasado referendo se evidenció que los expertos y académicos estaban muy distanciados de lo que estaba ocurriendo en el terreno. Así como Paul Krugman tituló su columna en el New York Times ‘La América que no conocemos’, en referencia al triunfo de Donald Trump, podríamos decir lo mismo aquí, la Colombia que no conocemos. Esto se debe a que en la agenda de investigación nacional las ciencias sociales fueron las más golpeadas, pues hay mucho menos dinero para estudiarlas. Es por eso que, por ejemplo, ni siquiera sabemos cuáles son las élites en el país, su historia y su vínculo con el conflicto”.

Según el profesor Édgar Bejarano Barrera, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y uno de los organizadores del evento, este tipo de actividades académicas con invitados que conocen a profundidad los problemas del país, son esenciales para incentivar nuevas reflexiones relacionadas con la renovada agenda nacional de desarrollo, en un nuevo contexto tanto interno como externo.

  • Etiquetas: acuerdos de paz, territorio
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