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La movilidad sostenible del futuro en las ciudades latinoamericanas

Publicado el Lunes, 10 Octubre 2016, en Noticias

Más allá de la apuesta por los vehículos eléctricos, las ciudades necesitan invertir más en sus redes de transporte público

Foto: CreativeCommnos.Flickr/AlbertoMartinez

El automóvil eléctrico es a frecuentemente mencionado como el transporte del futuro. Sin embargo, el desarrollo sostenible de las ciudades de América Latina y el Caribe no solo pasa por lograr un parque automotor con menores emisiones de gases de efecto invernadero. Una movilidad más sostenible requerirá repensar la planificación urbana, con ciudades más densas y con zonas de uso mixto en las que no sea necesario utilizar el carro, y apostando por una combinación de transporte público, extensas redes de carriles-bici y espacios que nos permitan volver al más antiguo sistema de desplazamiento humano: caminar.

Según publica El País de España, no es cuestión de dejar de lado las ventajas del auto eléctrico frente a los impulsados por gasolina. Es cierto que en zonas en las que la matriz energética es limpia y se alimenta en gran parte de fuentes de energía renovable, cargar estos vehículos implicará menores emisiones de gases de efecto invernadero. Pero es importante recordar que, en países donde la energía sigue proviniendo fundamentalmente de la quema de hidrocarburos como Argentina, México o Bolivia, los vehículos eléctricos podrían ser menos limpios de lo que podría parecer a primera vista.

Los detractores de estos coches también emplean en su contra otros aspectos como sus  altos costos de compra, la posibilidad de que empeoren la congestión de tránsito, o el hecho de que sus baterías aún sean poco aptas para el reciclado. Sin embargo, a medida que aumente la renta disponible de las familias latinoamericanas, y tal como se está viendo en países en rápido desarrollo como India o China, es de esperar que el parque móvil crezca en el futuro, por lo que no podemos dejar de lado a estos vehículos como una importante alternativa para las ciudades latinoamericanas en los próximos 20 o 30 años.

Otras innovaciones que ya se están viendo en Estados Unidos y muchos países de Europa también podrían traer grandes oportunidades a las urbes latinas, como los autos de propiedad compartida o los servicios que prestan compañías como Uber, Lyft, BlaBlaCar y otros, que cada vez más (y sobre todo entre las generaciones más jóvenes) hacen que muchos ciudadanos se replanteen la necesidad de contar con un vehículo propio, una nueva realidad que podría ayudar a disminuir la cantidad de autos que circularán por nuestras calles en un futuro no muy lejano.

Los autobuses o los trenes eléctricos son sistemas eficientes que contribuyen a mejorar la calidad de vida en las ciudades al reducir la desigualdad de ingresos

Lo que está claro es que, más allá de la discusión sobre los vehículos del futuro, las ciudades necesitan invertir más en fortalecer sus redes de transporte público. Los autobuses, los buses de tránsito rápido o los trenes eléctricos son sistemas eficientes que contribuyen a mejorar la calidad de vida en las ciudades al reducir la desigualdad de ingresos, promover la equidad de género, generar empleo, reducir las emisiones de carbono y facilitar el acceso a centros de educación y salud y a lugares de esparcimiento para todos los ciudadanos, independientemente de su nivel de renta. De hecho, son los sectores más postergados, que precisamente suelen habitar en zonas periféricas, los que se ven más afectados por la falta de un transporte rápido, seguro y económico para viajar a sus lugares de trabajo o para acudir a un hospital en caso de emergencia.

Una de las lecciones en movilidad sostenible que América Latina puede exportar al resto del mundo es precisamente sus sistemas de buses de transporte rápido. En Bogotá, el sistema TransMilenio, implementado en el año 2000, cuenta actualmente con una red de 87 kilómetros, 115 estaciones y más de 1.000 buses articulados que se desplazan por carriles de circulación exclusivos. TransMilenio fue el primer proyecto en obtener créditos del Mecanismo de Desarrollo Limpio de la ONU y en 2012, último año del que se disponen datos sobre emisiones, el sistema ayudó a reducir 82.000 toneladas equivalentes de dióxido de carbono. Leer completo

  • Texto de El País

    • Etiquetas: ambiente, ciudades, ciudades sotenibles, futuro
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