Escudo de la República de Colombia

Campus de la U.N., impulsor del desarrollo urbano de Bogotá

Publicado el Lunes, 06 Agosto 2018, en Destacados, Noticias

Hace 80 años se realizó en el estadio de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, la apertura de los primeros Juegos Bolivarianos de la historia, un evento que sirvió como inauguración del primer campus universitario de América Latina y el pivote del desarrollo urbano de la capital del país.

Universidad Nacional de Colombia / Foto IEU

 

El 5 de agosto de 1938 paralelamente a este importante evento deportivo y de manera muy silenciosa se producía un trascendental hecho que marcaría la historia de la capital del país: ese viernes la Universidad Nacional de Colombia se abría a la ciudad y con esto iniciaba la materialización de un proyecto de modernidad para el país, impulsado por Alfonso López Pumarejo, presidente de la República en ese momento.

En diálogo con el director del IEU, Carlos Alberto Patiño, en el programa Observatorio de Gobierno Urbano, los urbanistas Fernando Viviescas y Mónica Mercado explicaron la importancia del campus universitario como pivote del desarrollo arquitectónico y urbano de Bogotá, una ciudad que para ese entonces solo tenía 326 mil habitantes.

“Ese día se consagró el trazado del campus. Se dejó irreversible la construcción de la Universidad Nacional, que en ese momento empezaba a liderar una revolución espacial y académica, directamente relacionada con el proyecto fundamental de la revolución en marcha de López Pumarejo para modernizar la Nación”, afirmó el arquitecto Viviescas.

Así mismo, la urbanista Mercado explicó que esta revolución marcó una apuesta por un proyecto de educación superior con la congregación de la Universidad Nacional de Colombia como un gran campus para representar la modernidad desde todas ópticas y también por un referente arquitectónico y urbano con una visión distinta y más amplia de ciudad.

En ese momento, el saliente presidente López Pumarejo (porque dos días después le entregó el cargo a Eduardo Santos) entendió que para desplegar ese proyecto de modernidad necesitaba un fuerte desarrollo urbano, pues era imposible hacerlo en una “aldea” concentrada en los Cerros Orientales, con menos de 500 mil habitantes.

“Entonces, con base en las reflexiones que hicieron con (Leopoldo) Rother y Fritz (Karsen) consiguieron un lote por fuera del casco urbano y desde ahí (el Campus) jalonaron el crecimiento de Bogotá para alcanzar su nivel de metrópoli”, dijo el profesor del IEU. En consecuencia, la capital del país empieza a desarrollarse alrededor del campus universitario, dejándolo en el centro del desarrollo urbanístico, geográfico, social y cultural de Bogotá.

Es así, indicó Viviescas, como el arquitecto Leopoldo Rother establece una relación umbilical del campus con la ciudad antigua prolongando la Calle 45 y le da la bienvenida a la ciudad nueva por el corredor noroccidental. Este trazado planteado por el alemán es una construcción geométrica potente que aún sigue vigente y generó una perspectiva de orden y planeación del territorio.

Trazado

Por su parte, Fritz Karsen, uno de los pedagogos más importantes del mundo, entendió cuál era el centro de la revolución pedagógica que tenía que hacerse y, en ese camino, logró unificar las facultades que estaban dispersas en la ciudad y consolidó un espacio en el que se podían encontrar elementos para definir su propia calidad.

“Ellos y el equipo de trabajo que se conformó a su alrededor lograron encontrar la identidad con la ciudad como forma social que puede sostener un proyecto universitario y económico como el que estaban planteando y en eso la historia les dio toda la razón: Bogotá crece y queda perfectamente articulada”, manifestó el profesor.

Cierre de la Universidad

Según el arquitecto Viviescas, en la década de los 40 la relación entre el campus y la ciudad era vital. En ese momento se presenciaba un crecimiento paralelo de la ciudad y el campus en el que la población iba construyendo lazos culturales y sociales en una dimensión de espacio público que permitía el encuentro con el otro y con el territorio, sin embargo, en 1977 esta conexión se rompe, cuando se decide encerrar la Universidad Nacional de Colombia, dejando algunos puntos de entrada controlada.

Para la urbanista Mercado, con este cierre se pierde la noción de espacio público y referente urbano. “Es una barrera que no permitió disfrutar de la misma manera este espacio (…) es el antes de una Universidad pública y abierta y un después en el que se empiezan a presentar todo tipo de barreras”, afirmó.

En este sentido, los dos urbanistas coincidieron en que este es uno de los retos más importantes en la actualidad: refundar la relación universidad – ciudad y formar ciudadanía. Dicho de otro modo, rescatar el valor de la U.N. más allá de las edificaciones que hoy tienen reconocimiento y entender que no solo es el mayor centro de pensamiento e investigación del país, sino también que es un referente del desarrollo de la ciudad.

Plan Especial de Manejo y Protección

El profesor Viviescas y la urbanista Mercado hacen parte de la investigación que se está realizando actualmente en el marco del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) de la Universidad Nacional de Colombia, impulsado por la Vicerrectoría de la Sede Bogotá. Este proyecto busca que se le dé un reconocimiento como bien de interés cultural a este trazado, al ser el ordenador del campus y el símbolo de una apuesta por la modernidad.

Al respecto, el arquitecto explicó que el quehacer de la Universidad está directamente articulado a los proyectos fundamentales del desarrollo futuro para la ciudad. Por esto, “López Pumarejo, Rother y Karsen vuelven a ser vigentes por la estructura urbana que crearon y que sigue teniendo la capacidad de sostener el desarrollo urbano de una ciudad que ya tiene más de 9 millones de habitantes y que mantiene una construcción de cerca de 50 mil hectáreas, es una de las grandes metrópolis de América Latina”, expresó.

Finalmente, Mónica Mercado aclaró que la discusión sobre la modernidad sigue estando presente y por tanto la pregunta es ¿cómo consolidar como una ciudad moderna? En efecto, señaló que las ciudades modernas hoy son aquellas que le siguen apostando al conocimiento, la ciencia, la tecnología e innovación y en tal sentido, la principal universidad del país que tiene que reconocerse por estos esfuerzos.

  • Escrito por Paola Medellín 

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