Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia

Bogotá, Bucaramanga, Cali, Medellín y Tunja están entre las ciudades con mejor índice de competitividad según Daniel Torralba

Texto, Publicado el Lunes, 15 Noviembre 2021, en Noticias, Destacados

La pandemia de Covid 19 afectó a varios sectores de la economía lo que se evidenció en el retroceso en la competitividad de las ciudades evaluadas en el Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2021. Para conocer los principales resultados de este estudio el Instituto de Estudios Urbanos dialogó con Daniel Torralba, investigador del Centro de Estudios para la Competitividad Regional de la Universidad del Rosario.

Foto tomada del IDU

El Consejo Privado de Competitividad (CPC) y la Universidad del Rosario presentaron su Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2021. Esta edición destaca que en  2020 más de la mitad de las 25 ciudades y 7 áreas metropolitanas evaluadas disminuyeron su puntaje. ¿A qué se debe este resultado?

El resultado del Índice de Competitividad en esta versión logra reflejar varios aspectos de la pandemia que nos puso en una situación compleja y excepcional, dentro de los departamentos y los efectos en la competitividad que buscamos medir. La pandemia afectó diferentes aspectos del bienestar de la sociedad y de las personas, dentro de los cuales se ven reflejados distintos indicadores económicos y sociales. 

Entre ellos se destacan el impacto que tuvo en el Producto Interno Bruto, PIB, el cual decreció el 6.8%, en el 2020 y agudizó los problemas de pobreza multidimensional, reflejando en algunos territorios puntajes entre 5 y 7 puntos porcentuales. Esto afectó de manera directa las políticas de competitividad y fomento que están haciendo en el marco de fortalecimiento de instituciones, infraestructura y conectividad de las regiones. También hubo impacto en el sector de la salud y en cómo colapsó la capacidad del sistema. 

Además, están los efectos en educación básica y media, donde muchos de nuestros niños, niñas y jóvenes no pudieron acceder o tuvieron restricciones. Por otra parte, el tejido empresarial se empezó a fracturar especialmente en las regiones más vulnerables, aumentando las tasas de desempleo y de mortalidad de empresas. Ese tipo de efectos son los que logramos capturar dentro del índice.

 

indice

¿Cuáles fueron los principales hallazgos en cuanto al ranking de ciudades y áreas metropolitanas?

Dentro de las cinco primeras posiciones están dos ciudades principales que son Bogotá (1) y Tunja (3) y las áreas metropolitanas de Medellín (2), Cali (4) y Bucaramanga (5). Además, las ciudades de Ibagué y Sincelejo obtuvieron buenos resultados en el ranking.  

Se destacan la política más efectiva en términos de transformación digital presentada por Tunja, los resultados de gestión fiscal de Bogotá y los incentivos y políticas de reactivación económica, orientadas principalmente en el mercado laboral, que gestionó Cartagena. Sin embargo, es importante resaltar el aumento entre las brechas territoriales que se ampliaron en materia de sostenibilidad ambiental, adopción de las TIC´s y en la canasta diversificadora de productos.

Este índice evalúa cuatro áreas: condiciones habilitantes, capital humano, eficiencia de los mercados y ecosistema innovador ¿Qué se evalúa en cada categoría y por qué se usan estos indicadores?

Básicamente el índice de competitividad busca fomentar la discusión de todos los aspectos importantes de nuestro día a día. Está dividido en cuatro grandes factores, uno de ellos es el de condiciones habilitantes, donde observamos los pilares de instituciones, infraestructura, adopción TIC y sostenibilidad ambiental.  

En el pilar de instituciones se monitorea la gestión de nuestros recursos y la eficiencia de las entidades. En infraestructura se observa el estado y la calidad de las vías con las que se conectan las regiones. En términos de adopción TIC se incluye información que permita mirar la capacidad de los hogares para concertar a los estudiantes a clases virtuales. Y en términos de sostenibilidad ambiental ¿Cuáles son los retos y gestiones que se han comenzado a crear bajo este marco?  

 Tenemos otro factor que es el capital humano. Allí están los pilares de salud; educación básica y media; y educación superior y formación para el trabajo. Dentro del pilar de salud  observamos la capacidad del talento humano con la que cuenta cada una de nuestras ciudades y áreas metropolitanas para atender una pandemia como la que estamos viviendo.

En la educación básica y media se evalúa qué tan pertinentes somos para llevar educación a nuestros niños y jóvenes. En el pilar de educación superior y formación para el trabajo, buscamos observar qué tanto estamos preparando a nuestros jóvenes para enfrentarse a los retos que tienen los departamentos.    

Un tercer factor es el de la eficiencia de los mercados. Aquí observamos el entorno para crear negocios, qué tanto estamos utilizando el capital y talento de la población, y qué tan fácil están accediendo los hogares y empresas a los créditos. Además, logramos ver donde las empresas colombianas tienen presencia en los mercados nacionales e internacionales.

Finalmente, tenemos el factor de ecosistema innovador. Dentro de este observamos el  pilar  de sofisticación y diversificación, que es ver qué productos tenemos y a dónde los estamos enviando. El otro pilar es el de innovación y dinámica empresarial, el cual evalúa la capacidad de convertir las ideas en nuevos bienes y servicios, apalancados en los ecosistemas de investigación.       

¿Cómo afectó la pandemia la competitividad de las ciudades y áreas metropolitanas evaluadas?

La pandemia generó una serie de restricciones en movilidad y se dieron confinamientos que impactaron las actividades económicas y vocaciones productivas. Ninguna región estaba preparada para atender la pandemia, aunque se tenían indicios de cómo gestionarla todos empezaron a planificar sobre la marcha. Eso implicó unos retos significativos y unas priorizaciones nuevas para empezar a atender estas necesidades y lograr tener un segmento de salud mucho más fortalecido, para garantizar cobertura.

Se buscó proteger el tejido empresarial y los empleos que han sido vulnerables y han tenido una falencias en términos de mercados. Por ello los gobiernos y las regiones empezaron a reaccionar. Esto indujo a que se prepararan y priorizaran las actividades y políticas para enfrentar la pandemia y que en efecto colocó un freno en materia de competitividad. 

 En los diferentes pilares evaluados Bogotá ocupa los primeros puestos mientras en las áreas metropolitanas se destaca Medellín.  ¿Cuáles son las recomendaciones para tener ciudades más competitivas y lograr registros como el de estos dos ejemplos?

Lo principal es reconocer las brechas existentes dentro del índice de competitividad y que los retos son transversales. Además hay que trabajar en reducir las brechas de una forma articulada. La primera recomendación es empezar a diseñar estrategias basadas en la articulación de las ciudades, atendiendo estas necesidades y problemas estructurales que permitan siempre transformar la capacidad productiva con miras a mejorar el bienestar de la población. 

Adicionalmente, es importante crear estrategias para aumentar la productividad y la competitividad en cada una de las dimensiones que observamos. El Índice de competitividad es una herramienta orientada a brindar información clave para construir rutas de trabajo que permitan elaborar agendas integradoras en cada uno de esos aspectos.        

¿Qué otros resultados presenta el estudio que valga la pena resaltar?

Entorno para los negocios es un nuevo pilar que se incluyó en este estudio y es importante conocerlo. Anteriormente, se utilizaba la información proveniente del Doing Business del Departamento Nacional de Planeación, DNP, pero desde el 2017 se dejó de actualizar. Entonces hemos hecho una nueva aproximación que permita observar de forma más pertinente cómo se está configurando la creación de empresas, cuál es la facilidad para gestionarlas y qué tan diversos son los ecosistemas emprendedores que se están creando.

Otros cambios importantes son los generados por el nuevo Censo Nacional, porque impactó de forma estructural a la manera en la que se calculaban los 104 indicadores. Es importante reflejar estos cambios y ver cómo el territorio se vio impactado por este tipo de esquemas. 

 

Consulte el índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2021 aquí:

  •  *270

    Escirto por Claudia Sánchez

    Las opiniones contenidas en este artículo no expresan la posición institucional del Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia

    • Etiquetas: Bogotá, Bucaramanga, Cali, Índice competitividad, Medellín, Tunja
    • Visitas: 603
    • Calificar:
      0.0/5 Rating (0 votos)
    • Compartir en: Bookmark and Share