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Plazas móviles: estrategia de innovación para recuperar predios baldíos

Publicado el Wednesday, 12 June 2019, en Destacados, Noticias

Los terrenos abandonados son una imagen común en las ciudades. Estos “espacios perdidos” por alguna razón no son destinados a su uso original y terminan transformándose en un problema de seguridad e insalubridad para la comunidad. ¿Qué respuestas podemos dar a este problema urbano desde la planificación y el diseño en sintonía con la participación de la comunidad?

Plaza de Bolsillo en Santo Domingo Este / Foto tomada del BID

 

Las ‘plazas de bolsillo’ (plazas móviles) nacieron en Santiago de Chile buscando soluciones temporales para estos sitios baldíos hasta que se concrete el proyecto definitivo al cual estaban destinados. Son espacios de uso público transitorio que transforman terrenos baldíos de propiedad pública, mediante mobiliario táctico, vegetación, arte urbano y foodtrucks.

El término “de bolsillo” implica que todos los elementos que conforman a la plaza se pueden trasladar a otro sitio una vez que se determine una intervención definitiva. Entre el 2016 y 2018, la Intendencia de Santiago y el Ministerio de Obras Públicas realizaron doce ‘plazas de bolsillo’ en la Región Metropolitana de Santiago. Posteriormente, se realizaron otras cinco en las ciudades de Temuco, Valdivia y La Serena.

Con esta experiencia, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está apoyando la instalación de ‘plazas de bolsillo’ en otras ciudades de América Latina y el Caribe con proyectos que buscan resolver distintos problemas en diferentes contextos urbanos, tal como es el caso de las ciudades de Arica (Chile), Montevideo (Uruguay) y Santo Domingo Este (República Dominicana).

Una estrategia con experiencia mundial

Estas plazas móviles recogen parte de la experiencia de recuperación de terrenos baldíos en el mundo, de proyectos como ”Playground” (Ámsterdam), “NYC plazas” (Nueva York), “Esto no es un solar” (Zaragoza), “Parques de bolsillo” (Ciudad de México) y “Pocket Parks” (Londres). En Ámsterdam, durante la década de los ‘40, el arquitecto Aldo Van Eyck inventó los denominados playground, estrategia utilizada para ocupar zonas deterioradas por la II Guerra Mundial como micro espacios de juego.

En Nueva York, el Departamento de Transportes (DOT) trabaja en un programa para transformar calles sub-utilizadas en lugares de encuentro vibrantes. El Programa NYC Plaza es una parte clave del esfuerzo de la ciudad para garantizar que todos los neoyorquinos vivan a menos de 10 minutos a pie de un espacio abierto de calidad, siendo uno de los objetivos del Plan NYC (2007).

Actualmente, el programa cuenta con 74 plazas en 30 hectáreas urbanas. El secreto de éxito del programa es su cooperación con organizaciones locales sin fines de lucro que puedan proponer potenciales espacios para plazas en sus vecindarios a través de un proceso de solicitud competitivo. El DOT prioriza los sitios que se encuentran en vecindarios que muestran carencia de espacios abiertos. Luego los mismos grupos comunitarios se comprometen a operar, mantener y administrar estos espacios para que sean espacios públicos activos.

Beneficios

En el modelo chileno, el principal aporte es el mecanismo de financiamiento público-privado. Dado que los terrenos mayoritariamente son de propiedad fiscal, el costo del Estado es residual, teniendo en cuenta que dichos terrenos no tienen considerado un uso alternativo al corto plazo. Por otro lado, la inversión inicial en mobiliario es realizada por una entidad pública. A su vez, los socios estratégicos -por ejemplo las asociaciones de foodtrucks, son responsables de financiar la operación, mantención y cuidado de la inversión inicial, asegurando su sustentabilidad en el tiempo, costo que pueden asumir debido a que no pagan arriendo por aprovechar estos espacios de propiedad fiscal.

Las plazas de bolsillo cuestan menos de la mitad de un espacio público tradicional y se demoran menos de un cuarto de tiempo en su materialización. En Chile surgen desde el ámbito público, a diferencia de intervenciones similares en otros lugares del mundo, donde la iniciativa parte desde las organizaciones vecinales. Lo anterior, significa un cambio en la manera en que el Estado ejecuta sus políticas públicas, preocupándose no solo de las grandes obras de infraestructura, sino también de las pequeñas intervenciones que tienen un alto impacto en las personas.

Se reconoce que las plazas de bolsillo no reemplazan a una plaza o parque público, sino que son una alternativa flexible, temporal y experimental que agrega valor a los terrenos baldíos. Complementan además la oferta pública de espacios de uso colectivo gratuitos, aprovechando de forma innovadora un activo que es de propiedad de todos (tales como los terrenos baldíos fiscales), pero que hasta ahora se encontraban cerrados a la comunidad.

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    Información de Ciudades Sostenibles del BID 

    • Etiquetas: AGU, Baldíos, BID, Ciudad, Plazas móviles, predios, terrenos
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